La crisis del agua en Morelia volvió al centro del debate público con una propuesta que pone el foco donde muchos ciudadanos lo han pedido desde hace años: escuchar a las colonias antes de decidir sobre el recurso hídrico. La diputada local Giulianna Bugarini presentó en el Congreso del Estado una iniciativa para que las y los habitantes participen en las decisiones relacionadas con el agua que consumen, pagan y, en demasiadas ocasiones, ni siquiera reciben. 💧
En un contexto marcado por desabasto, fugas, estrés hídrico y crecimiento urbano acelerado, la legisladora de Morelia sostuvo que la planeación del agua no puede seguir diseñándose desde el escritorio, sin tomar en cuenta a quienes padecen a diario las fallas del sistema. Su planteamiento busca abrir la puerta a una gobernanza más transparente, humana y cercana a la realidad de las colonias.
Participación ciudadana en decisiones hídricas: una propuesta con foco social
Bugarini planteó que durante años las decisiones sobre el agua se tomaron lejos de los hogares, en oficinas donde poco se escucha a las familias que viven la escasez en carne propia. La iniciativa pretende corregir esa distancia institucional y reconocer que la ciudadanía no solo debe pagar el servicio, sino también tener voz en su gestión.
La diputada fue contundente al describir una escena que, para miles de morelianos, ya se volvió parte de la rutina:
“Hoy hay familias que ya normalizaron abrir la llave y que no salga agua, guardar cubetas o esperar a ver a qué hora cae el servicio, y eso no puede seguir siendo normal”.
Ese diagnóstico no es menor. En la práctica, el desabasto de agua afecta la vida doméstica, la salud, la higiene, la actividad económica y hasta la organización comunitaria. Como dice el dicho, “el agua vale más cuando falta”, y eso es justamente lo que ocurre en muchas colonias de Morelia.
Fugas de agua en Morelia: el dato que enciende alertas
Uno de los elementos más llamativos de la propuesta es la referencia a un problema que se ha vuelto símbolo de ineficiencia y pérdida de recursos: cerca del 40% del agua potable en Morelia se pierde en fugas.
Ese porcentaje dibuja un panorama preocupante por varias razones:
- implica desperdicio de un recurso cada vez más escaso;
- reduce la capacidad de abastecimiento en colonias con servicio irregular;
- refleja fallas en la infraestructura hidráulica;
- y expone la necesidad de mantenimiento, inversión y planeación de largo plazo.
En términos simples: si una ciudad pierde casi la mitad del agua por fugas, el problema no solo está en la disponibilidad del recurso, sino también en cómo se administra.

