El Congreso del Estado, en su 76 Legislatura, reformó la Ley de Educación para garantizar una educación libre de violencias, con enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, igualdad sustantiva y respeto al medio ambiente.
Las reformas a los artículos 17, 28, 29, 34, 113, 114, 117 y 226, además de la adición de las fracciones I Bis y XVI Bis al artículo 4, fortalecen estos principios de manera estructural en el ámbito educativo local.
La legislatura estipuló políticas educativas con enfoque diferenciado y perspectiva de género para prevenir y atender la deserción escolar de niñas, niños, adolescentes y mujeres.
Se definió que la escuela debe ser un centro de aprendizaje comunitario, seguro y libre de violencias, donde convergen saberes, valores y formas de convivencia.
Asimismo, se tipificaron el acoso sexual y el hostigamiento sexual en el entorno escolar, y se reafirmó que la rectoría de la educación corresponde al Estado, de forma obligatoria, gratuita, laica, científica, universal, pública, integral, cívica e inclusiva.

