La alarmante realidad de la violencia feminicida en México
La postura de Campos Huirache surge ante una realidad que duele y crece sin cesar. En México, las carpetas de investigación por tentativa de feminicidio aumentaron un 166.6%, alcanzando 400 casos en periodos recientes, según datos del Congreso de Michoacán[1]. Esta escalada evidencia una crisis donde la impunidad se convierte en cómplice silenciosa, minimizando el terror cotidiano de las mujeres.
- Estadísticas clave que no mienten:
- Aumento drástico en intentos de feminicidio[1].
- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) obliga a investigar toda muerte violenta de mujer como feminicidio desde la apertura de la carpeta[1].
- Necesidad de prisión preventiva oficiosa automática para presuntos responsables, equiparándola al homicidio agravado por género[1].
La diputada enfatiza: castigar con menor severidad la tentativa envía un mensaje de impunidad, como si la vida de las mujeres valiera menos. “¿Por qué sancionar con menos años a un agresor que por cuestiones externas no logró consumar su crimen?”, cuestiona, alineándose con la visión de que ‘el intento de feminicidio es una clara intención de arrebatarle la vida a una mujer’[1].
Críticas a las autoridades: respuestas indignantes que obstaculizan la justicia
Campos Huirache no se queda en palabras: cuestiona duramente a las autoridades por prácticas que perpetúan la injusticia. Es inaceptable, dice, que ante desapariciones respondan con frases como ‘seguramente se fue con el novio’ o exijan dinero por cumplir obligaciones básicas.

