Carlos Torres Piña cerró la etapa final del proceso interno de Morena recorriendo el territorio de Michoacán. En las últimas semanas pasó por la Meseta Purépecha, Tierra Caliente, la Costa, el Oriente, el Bajío y municipios de la Ciénega.
Territorio como forma de hacer política
No se trató de actos masivos, sino de reuniones pequeñas con artesanos, productores, transportistas, jóvenes, mujeres, comuneros y pequeños empresarios. Torres Piña volvió a lugares donde ya había estado antes, construyendo presencia territorial a partir de años de experiencia como legislador, secretario de Gobierno y fiscal. Esa trayectoria le permite hablar con naturalidad de conflictos comunales, problemas carreteros y necesidades regionales. Su cierre no significa que el proceso esté resuelto, pero sí evidencia una presencia territorial difícil de ignorar. Lo importante será qué hace con esa estructura después de la definición.

