Carlos Torres Piña lideró desde Puruándiro, Michoacán, una convocatoria a situar al campo como eje central de la próxima etapa de la Transformación en el estado. Ante 3000 militantes, productores y habitantes de la región, el 4 de septiembre de 2026, afirmó que las políticas públicas deben reconocer a quienes producen, generan empleo y sostienen la economía de las zonas rurales.
Destacó los desafíos concretos del campo michoacano: el incremento de costos de producción, la necesidad de mejores condiciones de comercialización, el acceso al agua y al financiamiento, y la defensa de precios justos para las familias campesinas. Puso especial énfasis en los pequeños y medianos productores, señalando que su capacidad para competir y colocar sus cosechas requiere respuestas diferenciadas por territorio.
En regiones agrícolas como Puruándiro, subrayó que la prosperidad compartida se traduce en mejores condiciones para campesinos, productores de maíz, recolectores y pequeños negocios vinculados al campo. “Cuando hablamos de prosperidad compartida, hablamos de que el desarrollo no se quede solamente en las grandes inversiones. Tiene que llegar al productor, a quien trabaja la tierra, a quien genera empleos en un pequeño negocio y a las familias que viven todos los días del campo”, expresó.
Cerró reafirmando que construir una agenda efectiva para Michoacán exige contacto directo con cada región, escuchar a quienes conocen sus problemas y reconocer que el estado necesita soluciones distintas para cada territorio. “El campo no puede verse desde un escritorio. Hay que recorrerlo, escuchar a sus productores y entender qué necesita cada región para salir adelante”, concluyó.

