Fiscalía General del Estado de Michoacán destruyó 721 máquinas tragamonedas —conocidas como “minicasinos”— aseguradas en operativos realizados en Lázaro Cárdenas, La Piedad, Uruapan, Quiroga, Maravatío, Morelia, Zamora, Queréndaro y Arteaga.
El Encargado del Despacho de la FGE, Israel Vega Rodríguez, explicó que estos equipos no eran dispositivos de entretenimiento, sino instrumentos para generar recursos ilícitos que fortalecían operaciones criminales. Cada máquina generaba 12 mil pesos mensuales, sumando más de 100 millones de pesos anuales en ingresos ilegales.
Vega Rodríguez destacó que su destrucción significa cerrar una fuente clave de financiamiento delictivo, impedir el acceso de niñas, niños y adolescentes a estos aparatos y afectar directamente las capacidades económicas de las organizaciones criminales.
La acción fue posible mediante coordinación con el Gobierno del Estado, la Secretaría de Seguridad Pública, el Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y autoridades federales. La FGE reiteró su compromiso de atacar las estructuras económicas del crimen organizado y llamó a la ciudadanía a denunciar la operación de estas máquinas en cualquier establecimiento.

