El Congreso del Estado aprobó reformas al Código Penal de Michoacán que incorporan, como delito autónomo y sancionable, la sumisión química, a propuesta de la diputada del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), Sandra Arreola Ruiz.
La sumisión química consiste en la administración de sustancias psicoactivas para manipular la conciencia, doblegar la decisión o modificar el comportamiento de una persona sin su consentimiento.
Con esta reforma, Michoacán se suma a las entidades que tipifican específicamente la administración de sustancias psicoactivas sin consentimiento con el fin de anular la voluntad de las víctimas, conducta que hasta ahora navegaba en un vacío legal.
Arreola Ruiz destacó que el 66% de las víctimas son mujeres y que entre el 80 y el 90% sufren agresiones sexuales mientras se encuentran indefensas. La diputada calificó la sumisión química como una violencia de extrema gravedad porque ataca no solo el cuerpo, sino la esencia de la libertad.
Quien use sustancias químicas para anular el consentimiento de una persona enfrentará una sanción específica y ejemplar. El dictamen fue turnado a las instancias correspondientes para su publicación y entrada en vigor.

