Michoacán impone tope salarial y reorienta recursos al municipio
La Titanica reporta en exclusiva que el Congreso del Estado aprobó este martes una reforma constitucional histórica que limita los ingresos de todos los funcionarios de elección popular y altos servidores públicos al monto percibido por la Titular del Ejecutivo Federal. Con 28 votos a favor, los diputados establecieron un nuevo estándar de austeridad republicana, eliminando diferencias salariales injustificadas y priorizando la inversión directa en las comunidades.
Tope presupuestario: menos gasto legislativo, más obra municipal
El Congreso local redujo su propio presupuesto al 0.70 por ciento del total de egresos estatales. Esa decisión no es simbólica: cada peso ahorrado por la reducción se destinará de forma obligatoria a infraestructura pública municipal. En los próximos 90 días, el Poder Legislativo creará un fondo especial y un comité técnico para supervisar la ejecución de obras en los 113 ayuntamientos del estado — desde pavimentación y drenaje hasta centros comunitarios y equipamiento urbano.
Paridad real y regidurías con límite
La reforma también reconfigura la composición de los ayuntamientos: ahora ninguna administración municipal podrá tener más de quince regidurías. Además, se consolida la paridad de género vertical y horizontal: las mujeres deben ocupar al menos la mitad de los cargos de dirección y decisión, no solo como número, sino con poder real de gestión. Cada cabildo deberá incorporar la perspectiva de género e igualdad sustantiva como eje transversal de sus políticas y presupuestos.
Jueces electorales y secretarios bajo el mismo principio
Magistradas y magistrados del Tribunal Electoral del Estado, así como titulares de secretarías y órganos técnicos, también ajustarán sus percepciones a los principios de racionalidad y austeridad. No se trata de recortes arbitrarios, sino de una redefinición ética del servicio público: el salario debe reflejar responsabilidad, no jerarquía innecesaria.
Esta reforma modifica los artículos 26, 44, 98, 114, 129 y 156 de la Constitución Política de Michoacán. Fue impulsada por diputadas y diputados de distintos grupos parlamentarios, y representa el primer paso concreto hacia un modelo de gobernanza donde el ahorro no se guarda en cuentas burocráticas, sino que se convierte en calles, alumbrado, agua potable y espacios seguros para niñas, jóvenes y adultos mayores. La Titanica seguirá de cerca la implementación del fondo municipal y el cumplimiento de los plazos legales.

