“Michoacán necesita políticas públicas que permitan a las madres trabajar con derechos, compartir las responsabilidades de cuidado y acceder a seguridad social”. Con estas palabras, Octavio Ocampo, legislador del PRD y presidente de la Comisión de Bienestar, planteó una agenda transformadora durante su encuentro con madres de familia en Zitácuaro, en el marco de la celebración del Día de las Madres.
La propuesta no es menor. Representa un reconocimiento explícito a la realidad que viven miles de mujeres michoacanas que, día tras día, equilibran precariamente el trabajo remunerado con las responsabilidades del hogar, frecuentemente sin acceso a prestaciones laborales básicas o servicios de salud.
La realidad laboral de las madres michoacanas: números que hablan 📊
Las cifras revelan un panorama complejo que demanda atención inmediata:
| Indicador | Porcentaje |
|---|---|
| Participación económica de mujeres con hijos (15+ años) | 46.9% |
| Participación laboral de madres solteras | 75.8% |
| Madres trabajadoras sin seguridad social | 70% |
| Madres en trabajo doméstico remunerado | Más del 50% |
Estos números trascienden las estadísticas frías. Detrás de cada porcentaje existe una historia de sacrificio, de jornadas extenuantes y de decisiones difíciles que las mujeres toman a diario para mantener a sus familias.
Jornadas dobles: el costo invisible del trabajo informal 💼
Durante la convivencia en Zitácuaro, Ocampo escuchó directamente de las madres trabajadoras los desafíos cotidianos que enfrentan. Las mujeres que laboran en el comercio, en tareas domésticas o en actividades informales compartieron testimonios sobre:
- Bajos ingresos que no alcanzan para cubrir necesidades básicas
- Falta de estabilidad laboral que genera incertidumbre permanente
- Necesidad de ampliar jornadas para completar el gasto familiar
- Ausencia de espacios de cuidado para sus hijos mientras trabajan
Una parte significativa de estas madres mantiene jornadas de entre 35 y 48 horas semanales, mientras otras requieren trabajar aún más tiempo para incrementar sus ingresos. Como dice el refrán popular, “no les alcanza ni para vivir ni para dejar de trabajar”.
Las propuestas concretas: licencias parentales compartidas y sistemas de cui






