En un movimiento que fortalece el campo michoacano, el diputado local del PRD Octavio Ocampo impulsa una iniciativa de decreto para blindar legalmente a los productores de maíz frente a las embestidas de la naturaleza y el mercado. 🌽 Esta propuesta obliga a la Secretaría de Agricultura Estatal (SADER) a desplegar programas obligatorios y extraordinarios, convirtiendo el apoyo en un mandato irrenunciable, no en una promesa volátil.[1][2]
Tormenta perfecta en el campo de Michoacán: sequías, insumos caros y precios bajos
Los productores de maíz en Michoacán, guardianes de la soberanía alimentaria, enfrentan una “tormenta perfecta”: sequías prolongadas que arrasan cosechas, alza en insumos agrícolas que encarece la siembra y precios de mercado que apenas cubren costos. Como bien dice el refrán, “al mal tiempo, buena cara”, pero Ocampo propone herramientas jurídicas para que el Estado actúe con oportunidad y equidad.[1]
- 🌡️ Crisis climáticas: Sequías y emergencias sanitarias que diezmaban producciones.
- 📈 Volatilidad de mercado: Precios que no rentabilizan el esfuerzo de miles de familias rurales.
- 💰 Impacto económico: Vulnerabilidad en regiones de mayor rezago, clave para la economía estatal.
Esta iniciativa adiciona la fracción IX bis al artículo 12 de la Ley de Desarrollo Rural Integral Sustentable del Estado de Michoacán de Ocampo, elevando los apoyos a rango constitucional y asegurando respuestas ágiles y focalizadas.[2][4]
Detalles clave de la propuesta: un blindaje legal para la resiliencia rural
Octavio Ocampo, reconocido por su trayectoria en el Congreso de Michoacán y como dirigente del PRD estatal, enfatiza: “El Estado tiene la responsabilidad de garantizar condiciones mínimas de resiliencia y protección para quienes cultivan el maíz”. La reforma dota al Ejecutivo estatal de instrumentos para enfrentar contingencias climáticas, crisis alimentarias y afectaciones de mercado, protegiendo el sustento de familias y la seguridad agroalimentaria.[1][3]

