En el marco de la conmemoración de marzo, la diputada **Nalleli Pedraza Huerta** reafirma su compromiso legislativo con las mujeres michoacanas, impulsando iniciativas que trascienden lo simbólico para convertirse en transformaciones estructurales reales.
## Igualdad sustantiva: más allá de las palabras
La legisladora subraya que la celebración del Mes de la Mujer no es simplemente una fecha en el calendario, sino un **llamado permanente a desmantelar las barreras históricas** que han obstaculizado el desarrollo integral de las mujeres en espacios políticos, sociales, económicos y laborales. “Las mujeres seguimos abriendo camino en la vida pública y profesional. Cada espacio conquistado es resultado de luchas colectivas, de la sororidad y de la convicción de que la igualdad no puede esperar”, expresó Pedraza Huerta.
Esta postura refleja una visión que va más allá del reconocimiento: busca materializar derechos mediante reformas concretas. Desde el Congreso del Estado, la diputada ha presentado iniciativas ambiciosas orientadas a garantizar la **igualdad sustantiva para las mujeres**, estableciendo cuatro pilares fundamentales:
– **Igualdad Sustantiva**: Elevación a rango constitucional del deber estatal para eliminar obstáculos que impiden que las mujeres gocen plenamente de sus derechos, con protección reforzada para niñas, adolescentes y mujeres.
– **Dignidad Económica**: Prohibición explícita de la brecha salarial.
– **Justicia con Perspectiva de Género**: Garantizando paridad en la Fiscalía General y unidades especializadas contra feminicidio y violencia sexual.
– **Ayuntamientos y Pluralidad**: Implementación de paridad en todos los niveles de mando municipal, respetando los derechos de las mujeres en pueblos indígenas.
## Combate a la violencia de género: persecución de oficio
Una de las iniciativas más destacadas presentadas por Pedraza Huerta busca **reformar la tipificación de hostigamiento y acoso sexual**, permitiendo la persecución de oficio en estos delitos. La legisladora ha señalado que la estructura actual se ha convertido en “un escudo para el agresor y un grave desgaste para la víctima”, perpetuando la impunidad y revictimización.
Esta propuesta representa un cambio paradigmático: desplaza la carga de la prueba y la denuncia del sistema actual, donde las víctimas deben impulsar los procesos, hacia un modelo donde el Estado

