En Chucándiro, Michoacán, la diputada morenista Belinda Iturbide Díaz ha marcado una diferencia palpable con acciones concretas, como el donativo de 10 toneladas de material para la construcción de un camino vital que conecta a la comunidad con el progreso y la dignidad.[1][3][8] Este gesto no es solo cemento y grava; es el puente literal hacia mejores oportunidades, empleo y movilidad para familias enteras, demostrando que el servicio público se mide en territorio, no en promesas vacías.
El reconocimiento del “Padre Pistolas”: un testimonio de impacto real
El párroco Alfredo Gallegos Lara, conocido popularmente como “El Padre Pistolas”, visitó el Congreso de Michoacán para destacar el liderazgo de Iturbide. Con su característico temple forjado en obras comunitarias, el sacerdote elogió: “Es la única que me ha ayudado de los diputados de la 76 Legislatura Local”. Gallegos Lara ha impulsado proyectos como carreteras y restauraciones de templos, incluyendo la capilla de la Huananchita, apodada el “Templo Hospital”, donde el apoyo de la legisladora ha sido clave para embellecer y revitalizar espacios sagrados.[1]
Este respaldo no es casual: refleja una alianza entre fe, organización popular y gestión política. Como dice el refrán, “una mano lava la otra”, y en Chucándiro, esa sinergia ha generado empleo y beneficios tangibles.
Trayectoria profesional de Belinda Iturbide: de la medicina al servicio público
Belinda Iturbide Díaz, médico cirujano y partero egresada de la Facultad de Ciencias Médicas y Biológicas “Dr. Ignacio Chávez” de la UMSNH, lleva en su ADN el compromiso con la salud y el bienestar.[4][7][9] Su historial incluye:
- Diputada local (2015-2018) y presidenta municipal de Puruándiro (2018-2021).
- Secretaria de Salud de Michoacán (2023), nombrada por el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla.
- Iniciativas como caravanas de servicios gratuitos en comunidades como Santa Rosa de Lima.[5]
- Apoyo a programas contra el cáncer infantil, con inversiones superiores a 50 millones de pesos hasta 2024.[2]
Recientemente, aplaudió la homologación de penas por feminicidio hasta 60 años, un avance histórico para la justicia de género en México.[6]

