El valle de Apatzingán vive un momento crítico marcado por la violencia que sacude a Michoacán, reflejada en el asesinato del líder citrícola Bernardo Bravo Manríquez, un golpe duro para el sector agrícola y la sociedad local. Frente a esta situación, la diputada Fabiola Alanís aseguró que el Congreso de Michoacán está comprometido con la construcción de la paz en la región, desde la creación de leyes hasta la asignación de presupuestos y la coordinación interinstitucional para garantizar la seguridad.
Contexto del asesinato de Bernardo Bravo
Bernardo Bravo, presidente de la Asociación de Citricultores del Valle de Apatzingán, fue asesinado el 20 de octubre de 2025 tras denunciar extorsiones y amenazas constantes por parte del crimen organizado. A pesar de contar con escoltas y un vehículo blindado, el día del crimen no los utilizó, lo que facilitó su ataque. Su cuerpo fue encontrado en una camioneta con signos de violencia, en un escenario que intentó simular un accidente, pero que las autoridades desmintieron tras peritajes forenses.
El principal sospechoso detenido es Rigoberto López Mendoza, alias “El Plátano”, identificado como jefe de una célula criminal dedicada a extorsionar a productores limoneros. Este hecho ha evidenciado la infiltración del crimen organizado en las organizaciones agrícolas y la grave situación de inseguridad que enfrentan los productores en Tierra Caliente.
Reacciones y protestas en el Congreso de Michoacán
La sesión solemne del Congreso estatal en Apatzingán, con motivo del CCXI Aniversario del Decreto Constitucional para la Libertad de la América Mexicana, se vio empañada por la indignación y protesta de varios diputados. Legisladores de distintos partidos abandonaron el recinto en señal de protesta por la creciente violencia y la falta de una estrategia efectiva de seguridad. La diputada Adriana Campos calificó la salida como un acto de dignidad y exigió una coordinación real entre los tres niveles de gobierno para frenar la inseguridad.
Durante la sesión, la diputada Fabiola Alanís ratificó que la seguridad en Apatzingán y en las regiones productoras es una prioridad para la 76 Legislatura. Propuso fortalecer los cuerpos de seguridad rural y crear protocolos especializados con enfoque en derechos humanos y atención a víctimas, además de impulsar la coordinación entre Secretaría de Seguridad Pública, SEDENA y Guardia Civil para proteger el tránsito de mercancías agrícolas.

